Agricultura Urbana

La agricultura urbana se define como la producción de bienes agrícolas en la ciudad o su periferia y puede abarcar desde un balcón hasta parques de hectáreas de extensión. Hace algunos años, esta actividad pasó de mencionarse en el ámbito de la recreación y tiempo libre a un aspecto fundamental del futuro de las ciudades con poblaciones crecientes. Históricamente siempre ha tenido auges durante momentos de crisis favoreciendo la resiliencia de la población. La bibliografía menciona sus beneficios en las áreas relacionadas a la salud, ahorro energético, amenidad visual, mitigación y adaptación al cambio climático, seguridad alimentaria, economías de tipo circular, cohesión social, entre otras.

Durante la Segunda Guerra Mundial, en EEUU se producía cerca del 40% del consumo de la nación y se exhibían múltiples afiches alentando a la gente a tener sus “Victory Garden” o Jardines de la Victoria para lograr abastecerse de alimento. Recientemente en la crisis económica de 2008 se evidenció lo vulnerable de la estabilidad del sistema alimentario global, viéndose repercusiones en una disminución en la ingesta de calorías asociados a países con menores ingresos. Esto es debido a que el precio de los alimentos es susceptible a factores macroeconómicos como el precio del petróleo, del dólar u otras divisas, viéndose afectados principalmente los países importadores netos.

 

Las ciudades se expanden y a su paso desplazan terrenos de uso agrícola provocando una agricultura de tipo remota en la que los alimentos deben viajar una larga distancia para llegar hasta el plato, esto genera ineficiencias de tipo energéticas asociadas al combustible, ambientales asociadas a las emisiones y económicas debido a la merma durante todo el proceso además del incremento en el precio final. A la vez los terrenos agrícolas al verse desplazados van desplazando y reduciendo los ecosistemas silvestres presionando especies endémicas a la extinción. Es por estas causas, la expansión agrícola y urbana, junto con un alto número de especies únicas en el mundo (endémicas), que la zona central de Chile entre la Región de Coquimbo y la Región de Los Ríos es considerada como un lugar prioritario para la conservación a nivel mundial.

 

Al producir donde se consume se evita gran parte del transporte, generando menos emisiones y un menor costo del producto final. Los alimentos al ser frescos tienen mayor valor nutricional y son más accesibles para la población favoreciendo la seguridad alimentaria. Los vegetales comercializados son producidos por mismos ciudadanos generando economías locales y en algunos casos circulares debido a que se favorece el reciclaje productivo de restos inorgánicos e inorgánicos. La vegetación en contextos urbanos tiene efecto directo en reducir los extremos de temperatura, purificación y enfriamiento del aire, retención de aguas lluvias y eficiencia energética, entre otros. Además genera amenidad visual de espacios lo que promueve una mejor calidad de vida.